Capítulo 53: EL EXTRAÑO

Estábamos en el RagnaCoffe de Payon, nuestro refugio favorito. El clima de la ciudad era perfecto, una brisa suave que mecía las hojas de los árboles ancestrales, y siempre nos atendían con una calidez incomparable DrValrod e Ixtab. Era uno de esos escasos momentos de paz que habíamos aprendido a atesorar.

De repente, los medallones de Kazu y el mío empezaron a parpadear con un brillo pulsante. Nos miramos con gesto grave y salimos al exterior para contestar. La voz del líder resonó desde el colgante, urgente y directa: tenían imágenes del sospechoso que había rescatado al Death Knight.

Sin perder un segundo, nos teletransportamos al gremio usando los medallones y nos dirigimos a la sala del líder. El ambiente era tenso, cargado de secretos y revelaciones a medio formar.

El líder nos explicó que sus vigías habían detectado que aquella persona portaba un anillo con una carta mágica equipada, una que le permitía teletransportarse aleatoriamente. Lo habían captado en las afueras de la ciudad, en un rincón desolado donde no había testigos ni aliados. La imagen era borrosa, pero suficiente.

Cuando la vimos, Kazu y yo pronunciamos al unísono, con un escalofrío recorriéndonos la espalda:

—Creemos saber quién es…

El líder arqueó una ceja, su rostro se tornó sombrío.

—Es su ex instructor, ¿verdad?

—Sí —confirmó Kazu, con la mandíbula apretada.

Yo añadí, sin apartar la vista de la imagen:

—Esa máscara no es muy buena para ocultar su identidad… Además, esa arma es la misma que nos mostró al inicio de todo. Y su vestimenta es prácticamente idéntica.

Un silencio pesado se instaló en la sala. El líder se recostó en su asiento, sus dedos tamborileando sobre la mesa de roble.

—Sabemos que es una persona influyente. Hacer una acusación directa es algo extremadamente delicado por su prestigio en este mundo. Un paso en falso y seremos nosotros los señalados.

Kazu dio un puñetazo sobre la mesa.

—¿No podemos mostrar los videos?

El líder negó con firmeza.

—No. Si revelamos que tenemos la capacidad de vigilar a todo el mundo, nos ganaremos enemigos en cada rincón. Las naciones nos desterrarían, nos perseguirían… ¿Y a dónde podríamos ir entonces?

—A la muerte —respondí, con un hilo de voz.

El líder asintió lentamente. No había necesidad de más palabras.

—Entonces, ¿qué debemos hacer? —pregunté, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre mis hombros.

El líder se inclinó hacia adelante, su mirada clavada en nosotros.

—Debemos hacer que confiese. Pero llegar a las tierras donde se oculta es extremadamente difícil. Solo una Kafra posee el teletransporte a ese lugar. Valrein, Kazu… necesito que se infiltren y consigan que hable. Les daré estos dispositivos para que los coloquen en zonas ocultas; pueden incrustarlos con sus armas, como si fueran balas. Es vital vigilarlo sin que lo sepa y así obtener la evidencia que necesitamos.

Kazu y yo aceptamos la misión sin dudarlo. El destino de nuestra reputación, y quizás algo más grande, dependía de lo que hiciéramos a continuación.

Regresamos con nuestros amigos y les contamos lo sucedido. Todos quedaron impresionados al confirmar el parecido en las imágenes, y discutimos lo delicado del asunto. Debíamos ser discretos, movernos como sombras, no dejar cabos sueltos.

Pero lo que no sabíamos era que alguien nos acechaba desde la penumbra, con oídos atentos y ambición en el corazón. Aquella información valía oro. Podía usarse como moneda de cambio, como una recompensa jugosa para quien supiera venderla al mejor postor.

Y entre las sombras, Jaffar sonrió.

Había escuchado todo.

Sin decir palabra, se escabulló en busca de la Kafra.

Tenía una recompensa que cobrar…

FIN CAP 53

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